18/1/12

El dogmatismo ideológico.





Un dogma puede ser definido como una doctrina sostenida por una organización de autoridad y que no admite réplica, usualmente se asocia al ámbito religioso. Sin embargo, puede extenderse a otros ámbitos como el político.

Caer en el dogmatismo es uno de los riesgos de aferrarse a una determinada ideología política, situación que en la práctica es bastante usual. Conforme vamos desarrollando nuestra inquietud por el mundo político comenzamos a observar las distintas tendecias políticas existentes, y el final de ese camino está marcado por el decantamiento por una u otra opción. El camino a la conformación de una identidad ideológica propia está marcado indudablemente por la reflexión y la crítica, o al menos así debería serlo. Pero ese camino no se recorre en un día, sino que se va construyendo día a día en base a lo que vamos conociendo, aprendiendo y observando. 

Por tanto, concibo la construcción de la identidad ideológica como algo cambiante, que ha de evolucionar. Considero que es más importante el proceso en sí de esa construcción, antes que el fin, que es abrazar una determinada opción. Y ello, porque si algo tiene ese camino de construcción, si se lleva a cabo de la forma adecuada, es formarnos en la crítica de la realidad social y en nuestra propia persona. 

El problema se presenta cuando el enfoque de esa construcción se aleja de nosotros, es decir, cuando en lugar de plantearnos si X es un supuesto que conforme a nuestras propias ideas defendemos, pasamos a defender X porque la ideología que hemos abrazado considera que ese supuesto debe ser defendido. Es decir, perdemos nuestra propia identidad es pos de una identidad colectiva. Y llevado al concepto de dogma, no replicamos ese supuesto porque forma parte de la doctrina sostenida por nuestra ideología. Esto a priori es algo irracional, sobre todo si lo llevamos al ámbito de las ideologías de izquierda, donde presuntamente lo que prima es el carácter crítico. Sin embargo, es un fénomeno que suele presentarse, incluso me atrevería a decir que todos hemos caído en algún momento en él.

Ese dogmatismo supone que se confíe en absoluto en una doctrina y que exista una ausencia de reflexión crítica, se acepta incondicionalmente el dogma sin examinarlo. Esas son las consecuencias a priori, pero habrían de examinarse las causas. A mi modo de ver es una tendencia más del borreguismo social, algo casi connatural al ser humano. Mantener una identidad propia en el pleno sentido de la palabra cuando se convive una sociedad que impone la homogeinización en todos sus aspectos, es complicado. Y por otro lado nadie nos educa para la crítica, estamos educados para el conformismo y para la sumisión.

No ha de olvidarse lo más importante: la enseñanza de los dogmas se conoce como adoctrinamiento. De modo que nosotros mismos nos adoctrinamos, coartamos nuestra libertad de pensamiento. Y es algo que sucede de un modo muy sencillo, puesto que usualmente tendemos al hermetismo político: sólo nos relacionamos con personas que comparten nuestras ideas, sólo leemos prensa de nuestro color, y renegamos de todo aquello marcado con la etiqueta del color contrario sin ni siquiera hacer un examen del fondo. Ese hermetismo en las propias ideas lleva al anquilosamiento, no hay una evolución del pensamiento porque no se conoce nada nuevo, y de ahí y sin grandes saltos al dogmatismo. El peligro que entraña ese dogmatismo es obvio, controlar a ese grupo de personas va a ser tan sencillo como colocar a una persona a la cabeza de esa etiqueta ideológica.

Esto me lleva a plantear donde está la barrera entre la propia ideología y la ideología de masas. Hasta qué punto nuestra construcción ideológica depende de nosotros mismos o depende de otros factores. Y matizo que esta es una crítica más a la izquierda que a la derecha.



4/12/11

La vida es tránsito



La vida es tránsito,
espíritu indeleble que se pierde por las calles,
tú, yo y el sinsentido.

Miradas vacías en mentes confusas.
Universo infinito de indiferencias.
Hoy todo me sabe a nada. 

Alma de delirios racionales.
Vivir sin saber qué sentir.
Nacimos para observar el mundo, no para entenderlo.

Nacimos para transitar,
y moriremos en el abismo...


Poema Lia y Ann.
 




1/12/11

Sobre el 15-M (I)


El 15 de mayo de 2011, tras semanas de difusión por la red, salían a las calles de nuestras ciudades miles de personas, unidas bajo un mismo lema: No somos mercancía en manos de políticos y banqueros. Una manifestación, que a diferencia de otras tantas, surgía de una manera casi espontánea, sin colectivos políticos o sindicales a sus espaldas; pero que sobre todo agrupaba a una gran cantidad de sectores sociales. Esas dos notas, que la distinguían de cualquier movilización anterior, han tenido a lo largo del desarrollo del movimiento sus pros y sus contras.

Respecto al carácter espontáneo, he de decir que discrepo de ello, aunque para fundamentar mi opinión tenga que abrazarme a argumentos casi conspiranoicos. Lo cierto es que la movilización partió de Democracia Real Ya, un colectivo que hasta entonces nadie conocía y cuyos integrantes era asimismo desconocidos. En mi ciudad Granada, he llegado a conocer a pocos integrantes del mismo, pero lo cierto es que hasta que se inició este camino eran personas que nunca habían aparecido en una manifestación, que nunca habían tenido contacto con movimientos asamblearios o sociales. Ello, quieras que no, siembra dudas. Las siembra porque en una ciudad tan socialmente activa como la mia los integrantes de los diversos movimientos nos conocemos entre nosotros, sabemos por donde nos movemos; pero sobre todo sabemos lo difícil que resulta movilizar a la gente, más a miles de personas. Recuerdo que en el entorno de los colectivos todos esperábamos el día 15 con cierta inquietud, no sabíamos si acudir o no, no sabíamos de quién partía la propuesta ni cuantas personas la secundarían, y mucho menos podíamos valorar el alcance mediático que tendría. Al día siguiente comenzaron a surgir las dudas sobre DRY, ¿cómo movilizan a miles de personas desde internet en poco más de dos meses? ¿cómo subvencionan todas las camisetas, pancartas, pegatinas y carteles? A estos interrogantes se le pueden dar varias respuestas, puede explicarse si tenemos en cuenta que es el primer movimiento que surge con la idea de aglutinar, sin distanciamientos ideológicos y con unas consignas racionales concordantes con el momento político que se vivía. Eso puede explicar la afluencia de gente, el interés que despertó la movilización. Sin embargo, teorías más conspiranoicas (que no por ello deben de ser falsas, puesto que vivimos en una realidad donde la verdad se esconde bien al fondo) apuntan a que DRY surgió por iniciativa del PSOE, como un modo de sacar a la gente a la calle, que calmaran sus ánimos, que se desahogaran, para que cuando llegara el momento de las elecciones no hubiera tensiones y las personas volvieran a depositar sus esperanzas en dicho partido. No puedo demostrar ninguna de las teorías, que cada cuál medite sobre ello, pero personalmente apuesto más por la segunda, sobre todo por hechos acontecidos después.

Esos hechos a los que me refiero son dos. El primero es algo poco serio a primera vista, pero que puede dar indicios sobre la naturaleza de DRY. Cuando se organizó la movilización de octubre, ya por las acampadas y como tal movimiento 15-M y no DRY, los carteles diseñados por la acampada de Granada desaparecían de las calles, y justo en su lugar a aparecían carteles de la misma movilización pero convocada por DRY con su propio diseño. En Granada, DRY no estuvo de acuerdo con el lema adoptado por la asamblea y prefirió usar uno propio, ¿esta es la unidad de la que hablamos? El segundo hecho fue claramente, y lo sigue siendo, lo que mostró la naturaleza de DRY, el día 16 en Madrid varias personas decidieron acampar, siendo desalojadas por la policía, como reacción a ello en pocos días las acampadas se extendieron por el resto del país. Ante esto, DRY (hablo de Granada) no se sumó a la acampada, ni tampoco le dio su apoyo, se mantuvo al margen del movimiento 15-M, aunque poco a poco han ido acercándose al mismo. 

Las acampadas marcaron el inicio del verdadero movimiento 15-M, que ahora sí fue espontáneo, y que pasó de ser una mera manifestación a convertirse en un futuro espacio de lucha. Se abrió un resquicio de esperanza en mitad del negro panorama presente y venidero, comenzando a construirse el movimiento. Su primera etapa  estuvo marcada por la reflexión y los debates, en definitiva la educación social de sus integrantes, que en su mayoría hasta aquel entonces poco o ningún contacto habían tenido con movimientos asamblearios. Durante esta etapa el 15-M estuvo respaldado por una importante parte de la sociedad, que se identificaba con los lemas y reivindicaciones que se hacían; incluso se convirtió en un fenómeno mediático y de masas. Había personas que se acercaban a las asambleas por el mero hecho de curiosear, por pasarse un rato; pero también había personas comprometidas con la causa, que creían que aquella lucha era el camino para lograr un cambio. Tampoco puede obviarse que había personas que no compartían el espíritu del 15-M y lo desacreditaban, alegando que no sabían lo que querían o que eran reivindicaciones justas pero que no llegarían a lograrse. Bueno, entiendo ese tipo de posturas, pero pueden caer con argumentos muy simples, la chispa detonante del movimiento todavía debía de encauzarse mediante debates y trabajo continuo, las reivindicaciones claras y consensuadas no surgen de la noche a la mañana. Respecto a la imposibilidad de lograr un cambio, siempre he creído que el problema no es que no podamos cambiar las cosas, sino que nos han hecho creer que no pueden cambiarse, y eso es poco menos que reafirmar que en efecto no somos dueños de nuestra vida ni de nuestro porvenir.

Quizá la crítica más dura que pueda hacer del movimiento, en el que yo también estoy implicada, sea el carácter de la chispa detonante que le dio lugar. Se habla de malestar, de indignación y yo siempre he hablado de pérdida de privilegios y comodidades. Para parte de algunos sectores sociales, los más implicados en las diversas luchas, el 15-M se concebía como lo que llevaba mucho tiempo soñándose, el horizonte de un verdadero cambio. Sin embargo, para mi gusto, gran parte de la gente implicada en el 15-M no tenía una motivación plural sino particular; es decir, si se estaban moviendo eran porque veían como su calidad de vida estaba empeorando, como ya no podían aspirar a tener aquello que deseaban y que antes podían tener. Preocuparse por el propio futuro no es algo malo, pero la base de un movimiento social nunca puede ser el yo sino el nosotros. Esa inicial diferencia ha seguido arrastrándose hasta el momento actúal, donde dentro del 15-M hay una clara vertiente que quiere depurar el sistema y otra que lo que quiere es construir uno nuevo. Siento así la bases de lo que trataré en otra entrada, que ésta ya se está extendiendo demasiado.


29/11/11

Y todo vuelve...



Hoy, sin saber porqué, he sentido el impulso irrefrenable de volver a abrir este espacio. Si lo abandoné fue en parte por falta de tiempo y en mayor medida porque durante este tiempo me he dedicado activamente a lo que siempre he predicado, la lucha social en pos de que algo llegue a cambiar. Sin embargo, en todo este tiempo donde he dedicado mis esfuerzos a diversas causas, he echado de menos algo, y eso era la reflexión sobre la realidad. Leo la prensa todos los días, con el mayor espíritu crítico que me es posible, e intento no afanarme en perseguir ideas por su etiqueta ideológica, sino en tratar de construir mi propia identidad ideológica. Pero a pesar de ello, el camino hacia la construcción de la propia persona requiere mayores esfuerzos, una reflexión mucho más profunda que la puede hacerse en dos minutos. Creo que esa es la principal razón que me impulsa a volver a escribir, algo que no he hecho de manera seria en muchos meses. En este espacio he depositado muchas horas de mi tiempo y me ha reportado grandes beneficios, no sólo por la posibilidad de expresarme, sino por la de poder acercarme a las perspectivas de otras tantas personas que comparten sus espacios.

Por todo ello creo que necesito volver a desarrollar esa faceta mia de darle vueltas a todo, porque de nada sirve la lucha en la calle si en tu interior no hay una claridad, y sobre todo porque cuando uno se acerca tanto a un extremo ideológico corre el riesgo dejarse llevar hacia la radicalidad sin sopesar sus acciones.

8/3/11

8 DE MARZO: DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER


Un año más celebramos el día internacional de la mujer, ese día para conmemorar la lucha de tantas mujeres y no olvidar la transición hacia la igualdad en la que estamos inmersos.
Releyendo mi entrada del año anterior sobre el mismo tema, creo que podría valer para el actual, lo cual quiere decir que poco hemos avanzado en el camino, pero que la evolución es constante. Este año, marcado por la crisis, ha dejado a muchas mujeres en el paro y  a otras tantas en mitad del camino a causa de la violencia de género.
Pero hoy, en una fecha tan señalada y más propicia para celebrar que para apenarse, me gustaría hablar del movimiento feminista. Sobre el feminismo se ha hablado mucho y en ocasiones muy mal, desde aquellos que lo consideran un movimiento radical que propugna la superioridad de la mujer hasta los que creen que la discriminación positiva no es sino un obstáculo en el camino hacia la verdadera igualdad.
Es un tema espinoso, más cuando no podemos negar que aún quedan residuos del patriarcado en nuestra sociedad actual. Como distinción inicial es importante recordar que una cosa es el hembrismo y otra el feminismo, el primero aboga por la superioridad de la mujer mientras que el segundo persigue la igualdad real y efectiva. Sin embargo son términos que suelen confundirse a menudo, calificando todo manifestación feminista como muestra de hembrismo, lo cuál a mi juicio es muy desafortunado. Es esa confusión la que lleva a mirar el feminismo como una muestra de radicalidad, como si una mujer que expresa su deseo de tener los mismos derechos que el hombre y el mismo papel social fuera una persona irracional. Confusión llevada al extremo cuando algunos individuos tachan de lesbianas a las feministas, algo bastante frecuente en los sectores pepitas -de derechas, vaya-. También es frecuente el decir que las feministas son mujeres que desprecian a los hombres, que los maltratan y acusan de machistas; lo cuál tampoco creo que sea cierto y muestra de nuevo ese borde poco delineado entre el feminismo y el hembrismo.
No contentos con las descalificaciones personales, ello se extiende a las instituciones que realizan labores para lograr esa efectiva igualdad, como es el caso del Instituto Andaluz de la Mujer, del que he llegado a escuchar y leer que se subvenciona a una institución para manipular a la gente, que es dinero tirado, y un largo etc. Conozco el IAM porque he tenido que hacer este año un trabajo sobre el mismo, y lo cierto es que la labor que realizan es amplía y útil, alejada de esa estética de radicalidad y de universo donde los hombres son personas "non gratas".
Los hay también que dicen que fechas como estas son innecesarias, que esto del machismo, la represión y la desigualdad de la mujer no existe, que era en otros tiempos. Argumento que se desmonta sólo con mirar un poco la sociedad en la que vivimos, en la que muchas mujeres cobran menos, son asesinadas por sus parejas o sufren cualquier tipo de discriminación por el mero hecho de ser mujeres. Es obvio que la situación de la mujer no es la de hace 40 años, pero también que no es la que debería ser en una sociedad que se dice democrática e igualitaria.
Pero también hay personas que consideran que esa desigualdad existe, y que las medidas de discriminación positiva que se llevan a cabo no hacen sino ahondar más en la desigualdad. La discriminación positiva es la que ha logrado que personas con deficiencias puedan tener una mínima oportunidad de ser independientes laboralmente y en otros aspectos de su vida, ¿por qué no podría funcionar con las mujeres?. En todo caso son medidas que crisparán a aquellos que no sean partidarios de esa igualdad, o que crean (a mi juicio erróneamente) que son los hombres quienes se están viendo discriminados. El único punto en el que veo equiparación en la desiguadad -que no en la igualdad- es en el caso de la publicidad, donde para que no pueda decirse que la mujer es un objeto sexual se convierte al hombre igualmente en un objeto.
El camino de la igualdad ni es fácil ni se recorre en un instante, ojalá algun día podamos decir que un hombre es igual a una mujer y viceversa. Sin crispaciones ni insultos. Que nacer hombre o mujer no suponga ningún obstáculo para desempeñar un papel en la sociedad.




No podía elegir mejor día para volver a retomar la actividad en el blog.

4/2/11

Pasa poco para lo que tenía que pasar

En el último mes hemos sido testigos de diversos acontecimientos que sin duda tienen una gran transcendencia, y casi todos curiosamente, tienen que ver con la limitación de derechos.



    En primer lugar, aunque no tenga en sí tanta importancia, desde el 2 de Enero no puede fumarse en los bares, discotecas, parques y cercanías de hospitales. Una ley que los no-fumadores aplauden, ya que no se verán obligados a respirar una toxicidad de la que ellos no disfrutan. Como fumadora -y he de decir que aunque no lo fuera tendría la misma opinión- me parece algo excesiva la prohibición. Prohibir, esa palabra tan fea que algunos cambian por no permitir, no creo que pueda relacionarse nunca con libertad ni derecho. Se ha transformado la prohibición de fumar en el derecho de los no fumadores. Para mi la ley anterior estaba bien, había sitios donde se podía fumar y otros donde no, nadie obligaba a un no-fumador a acudir a un sitio donde había humo ni viceversa. Estoy de acuerdo en que alguien que no fume no tiene porqué respirar un humo que va a perjudicar su salud, pero por eso precisamente existían locales libres del mismo; al igual que un fumador podía ejercer su libertad de fumar dentro de otro local. Ahora somos fumadores coaccionados, hemos de salir fuera del local para poder fumar, sintiendo además una gran culpabilidad porque encima estamos dañando la salud de quienes nos rodean. Pero no es ese el quid de la cuestión, esta ley ha servido como cortina de humo en un momento en que se estaban planeando otras reformas legales de mayor calado.


    Ya he dado por hecho que si todo continúa así me jubilaré como muy pronto a los 67. La reforma de las pensiones, pactada entre los sindicatos y el Gobierno, no es tan mala como se planteó inicialmente -aquí me refiero antes del pacto entre ambos-, pero ni mucho menos se acerca a lo justo para nosotros. Es un hecho que la pirámide de población se está invirtiendo, que hay más ancianos que jóvenes y que estos últimos mayoritariamente están en paro. Era necesaria una reforma para poder sostener las pensiones, pero creo que la actual dista de ser adecuada. Tenemos que cotizar 38 años y medio para poder jubilarnos a los 65, de lo contrario nos jubilaremos con 67 o a los 65 perdiendo parte de la pensión. Para mi generación, la que sale de la Facultad con 23 o 25 años, que ha de estar años de becario y que sufre la precariedad laboral, es casi misión imposible llegar a 65 con dichos años cotizados. Cierto que la nueva reforma introduce aspectos positivos como la cotización de los becarios -que corre de su parte-, personas con hijos y trabajadores autónomos. Pero también hay un aspecto negativo, ya que se tomará en cuenta para el cómputo los últimos 25 años trabajados, lo cuál hará que las pensiones sean de menor cuantía puesto que en los primeros años de empleo el sueldo es más bajo. Además, a todo ello se suma que habrá un periodo de revisión cada cinco años, y es inevitable pensar que todo irá a peor. No hay dinero para proporcionar pensiones dignas, y ello nos convierte en esclavos del trabajo, más que nunca, ya no trabaja uno ni para vivir ni para acumular riqueza, ahora la meta es poder sobrevivir una vez no puedas trabajar.



    La Ley Sinde ha creado polémica en las últimas semanas, supone en apariencia que las páginas de descargas y visualización de series y películas pirata serán cerradas. Ojalá fuera ese el menor problema. No voy a entrar en el tema de la propiedad intelectual, simplemente considero que al precio que están los discos de música y las entradas para el cine, la mayor parte del dinero que ven entrar en sus bolsillos los artistas viene gracias a eso que ahora quieren prohibir. Descargas el disco pero vas a su concierto, si no puedes descargarlo ni comprarlo dudosamente irás a verlo en directo. A los únicos que perjudica es a quienes viven únicamente de su disco -leáse Ramoncín entre otros-. Pero creo que todo ello, ese estandarte de la propiedad intelectual, la imagen de los artistas llorando porque les están robando y la de los internautas sufriendo porque se restringen sus libertades, es sólo la parte externa de la polémica. De primeras, la Ley Sinde falla en su base jurídica, no sólo porque el cierre de webs es bastante arbitral, sino porque la descarga socialmente es considerada una conducta lícita, y una conducta lícita jamás puede tipificarse como ilícita. Es comparable a si hicieran punible el consumo de determinadas drogas como el alcohol o el tabaco, la sociedad considera el tomarlas como algo que puede ser perjudicial pero que no es delito, y por ello no puede prohibirse su consumo a menos que haya un cambio social. Pero lo más preocupante no es eso, sino la verdadera finalidad de la norma, que a mi parecer no es otra que censurar internet, comenzar a tomar el control de algo que puede ser utilizado por todos de diversas maneras. En las revueltas populares de Egipto ha tomado una gran importancia, en la organización de colectivos también, así como en la circulación de información alternativa o contrainformación -recordemos WikiLeaks-. Internet es un arma puesta al servicio de todos, porque es accesible a cualquiera, y está claro que no va a permitirse su uso libre cuando puede ser utilizada contra los Gobiernos.


Ante todas estas prohibiciones me remito al título de la entrada, pasa poco para lo que tenía que pasar. Claramente se recortan derechos, en lugar de crear libertades se crean prohibiciones. Pero es cierto que continúo viendo un poco más de movilización, aunque se apague en cuanto la ley ya no es portada de telediario. Siempre me he caracterizado por creer poco en la sociedad, la he tachado de conformista como poco, pero si no creo en la sociedad como motor no podré nunca creer en que las cosas mejoren. Creo que somos capaces de operar el cambio, si de verdad lo queremos y creemos en que el resto también puede conseguirlo. Ni soy político ni soy economista, no sé cómo podrían reformarse adecuadamente las pensiones, pero tengo claro que no me van a hacer creer que ese es el único modo. Respecto a la Ley Sinde, si no puedo compartir información y música a través de internet lo haré de forma personal, la cultura y la información es libre.
Lo único que le da validez a las normas es el respaldo social, que todos las cumplan. Una ley pierde su vigencia cuando la colectividad no la asume como tal...desobediencia civil.



Yo sigo de exámenes, si quiero jubilarme a los 65 tendré que terminar pronto la carrera :-)

23/1/11

El Flautista




Nos enseñaron a conformarnos con lo presente, a no anhelar lo imposible.
Que todo estaba hecho, que todo había sido conseguido.
Que sólo éramos un mero grano de arena en el desierto.
Los grandes cambios, los grandes avances, nunca han estado a nuestro alcance.
La historia es un libro cerrado, un capítulo atrás del que no formamos parte.

Y nos permiten soñar con una idea, preocuparnos por un guerra o llorar por una masacre.
Pero no nos dejan ser parte activa de la solución de un problema.
Estamos destinados a ser espectadores pasivos de la vida,
condenados, desde el graderío, a verlos jugar su partido...

Aceptamos que ellos lo harán mejor que nosotros,
les otorgamos nuestra confianza y nuestro futuro en los siguientes años.
Y al final, no nos sentimos parte de la elección.

Se asemejan a flautitas que encandilan con su mensaje.
Un "esto lo hago por tí" convertido en un "quién bien te quiere te hará llorar".
Y vienen los recortes y los pensionazos,
y con ellos la crispación, la desilusión y la desconfianza.
Y te continúan diciendo que esto funciona así, que es lo que hay.
Y claro que lo es, los beneficiados siempre son los mismos.
La crisis la originan unos y la pagan el resto.
 
Y al final de todo, resulta que tenemos un problema muy gordo.
Hemos dejado de creer en muchas cosas por el camino,
hemos visto al flautista convertirse en orco, y al orco en flautista,
hemos contemplado nuestra propia pasividad.
Pero algo bueno hemos sacado de ello,
somos más conscientes de la importancia de nuestros derechos.
 
 
No se trata de que gobernemos nosotros, sino de que gobiernen contando con nosotros.
 
 
 

17/1/11

Frases precarias


Dos personas se casan cuando ya no descubren nada nuevo en el día a día y necesitan crear la expectativa de la vida a largo plazo para volver a sentir algo.
Pd: sin ánimo de ofender a los casados/as.



Las personas son entes individuales que sólo ocasionalmente se unen para luchar por una causa común y pasan entonces a ser un ente abstracto.



"Quizá, como en tantas otras ocasiones, no estaría mal que volviéramos la vista hacia la naturaleza y aprendiéramos que es en la unión donde se encuentran las ventajas y fortalezas" Artículo del XL Semanal.


15/1/11

¿Hay vida antes de la muerte?



Soy esclavo de la rutina,
esclavo del trabajo,
esclavo del consumo,
esclavo de la tecnología,
esclavo de las normas,
esclavo de la moral,
esclavo de la moda.

Soy esclavo de lo que digo,
esclavo de lo que callo,
esclavo de lo que pienso,
esclavo de lo que siento.

Soy esclavo de la felicidad,
esclavo de la ilusión,
esclavo del amor,
esclavo de la comodidad.

Sólo soy libre cuando no me rebajo,
ni me censuro,
cuando dudo.

Soy libre cuando no tengo miedo a pensar,
ni a elegir,
ni a dudar.

Soy libre cuando vivo, esclavo cuando sobrevivo.




Cuanto más confortablemente se vive menos se reflexiona sobre el sentido de las cosas, los errores cometidos y lo que uno mismo es. En definitiva menos se piensa, ¿para qué es necesario pensar si la felicidad consiste en poseer? ¿para que ser pudiendo tener? En una sociedad en la que lo que se valora es el tener y no el ser, los individuos que se niegan a convertirse en máquinas de consumo son non gratos; elevados a la característica de locos que desprecian las comodidades de este siglo.

Dedicamos poco tiempo lo que somos y mucho a lo que tenemos. El vacío que sentimos no se colma con objetos, es como intentar llenar un vaso de agua agrietado. Y al final, uno termina preguntándose si hay vida antes de la muerte, si todo lo que se ha hecho antes de llegar a ese momento ha sido vivir, en la extensión de todo su concepto...Parecemos reducirnos a meros esclavos de nuestro entorno, incapaces de vivir sin aquello que precisamente nos limita. Hemos ganado en lo superfluo para perder en lo esencial.
Y sí, quizá seamos más felices que antes, pero no porque haya menos de lo que preocuparse sino porque hay más cosas con las que despreocuparse. Creemos ser afortunados, pero hay cosas que muchos no experimentarán cegados por su materialismo y conformismo; y no es otra cosa que la libertad. Yo no lo definiría como un concepto externo, que dependa del régimen político o del nivel de vida; creo que está en todos nosotros y que cada uno lo experimentará o creerá experimentarlo a su manera.
Para mí la libertad es un sentimiento que a veces te embarga y te  lleva a pensar que no importa lo que pase hoy o mañana, quién cargue contra tí o qué trate de coaccionarte, porque durante un breve instante estás firmemente convencido de que ese eres tú y nada de lo que pase a tu alrededor podrá destruirlo. No tienes miedo de lo que eres ni de lo que serás conforme el tiempo vaya pasando, no tienes miedo de dudar ni de ilusionarte. Puedes soñar sin importar el límite y puedes vivir sin importar lo que otros hagan para dañarte porque esa libertad nace de ti.
Y sólo bajo ese instante de libertad es cuando uno ve la vida como algo maravilloso de lo que disfrutar y aprender. Es cuando se muestra como una ilusión, como una oportunidad.


31/12/10

FELIZ AÑO


Aunque esté más perdida y no tenga mucho tiempo para pasarme por aquí, sigo estando presente en este pequeño espacio. Os deseo a todos un feliz 2011, en el que cada uno de vosotros continúe su particular lucha y de rienda suelta a sus ilusiones y proyectos.
No suelo hacer balance del año, aunque sea algo casi inevitable; prefiero mirar al futuro y pensar que venga lo que venga se superará con mayor o menor dificultad. Por eso, lo que espero de este año que entra no es otra cosa que seguir teniendo fuerzas para continuar viviendo. Frase última que casi parece algo mortecino, pero que es todo lo contrario. Porque vivir, con todas las letras, no es sólo permanecer y ver como los acontecimientos te tocan, sino ser parte de ellos. Vivir es luchar, es formar parte de lo bueno para disfrutarlo y de lo malo para mejorarlo. Y ello no resulta fácil, cuanto más tratas de cambiar lo que no te gusta, cuanto más te implicas en hacer del mundo que te rodea un lugar más justo, más obstáculos encuentras. La contracorriente cansa en determinados momentos, agota, preocupa e incluso puede llevar a la desilusión; pero merece la pena si uno cree realmente en ella. De nada sirve tener cerebro si no se tiene corazón, de nada sirve la vida si no es para vivirla.
Hoy me siento más cerca de la vida, es lo que puedo decir de este año, más cerca de lo que creo y siento, de lo que en el fondo soy. Hay quién dice que la vida es sólo un camino a recorrer para descubrirse a uno mismo, quién sabe...
Espero que este año sea bueno para todos vosotros, os deseo lo mejor.


9/11/10

Oprimidos


Hoy el uso del terror es el instrumento más certero para garantizar que nuestras actuaciones serán aquellas que se esperan, somos presos del temor y cada cual lo usa como puede:




-El miedo al laicismo usado para aborregar e increpar contra la libertad de no creencia, al que subyace el deseo sin par de extender poderes más allá del ámbito religioso y rememorar viejos -y para ellos- gloriosos tiempos.




-El miedo a los ataques militares como forma de opresión de todo un pueblo, para garantizar su sumisión a un Estado tiránico y callar su lucha.




-El miedo a la inmigración para garantizar un resultado electoral óptimo, llevado a cabo por individuos fascistas y xenófobos que juegan con la ignorancia y los prejuicios sociales, aprovechándose de las situaciones económicas de un país.





-El miedo a ataques biológicos o nucleares por parte de grupos terroristas con el objetivo de incrementar el control sobre la población y tener una excusa para cometer atrocidades en Estados ajenos sobre un trasfondo económico y lucrativo.

 


-El miedo a la diversidad religiosa, étnica, racial o política que puede poner en peligro la integridad del país y llevar a una catástrofe de dimensiones similares al Big Bang, todo ello con el objetivo de preparar el terreno político a los partidos que les subvencionan y necesitan de la desinformación de los ciudadanos.





-El miedo a la desintegración de la nación debido al Gobierno y todas las medidas que han tomado, toman o tomarán porque son potencialmente autodestructivas y arbitrarias y sólo con el PP en el poder podremos salvarnos; con un objetivo se sobra conocido: la llegada al poder, y cuanto más rápido mejor.



Las consecuencias del miedo ejercido son simples y visibles: desinformación social, islamofobia, excesivo control de la población, autoritarismos, tensiones políticas y sociales, obstrucción de la democracia, limitación de las libertades...

Ya lo decían por ahí: Si no tuvieras miedo: ¿qué harías?




2/11/10

De la ineptitud social y otras ilusiones




Desde hace tiempo me viene preocupando el tema del trabajo, ya estoy prácticamente a la mitad de mis estudios universitarios y comienzo a preguntarme qué haré cuando los finalice. Y la verdad es que las perspectivas son bastantes oscuras, por no decir que una nube de incertidumbre lo cubre todo. Algunos dicen que lo que ocurre hoy es sólo un pequeño contratiempo, un desajuste temporal; la vida es pendular y con los años la situación laboral mejorará. Otros en cambio consideran que aunque la situación mejore el daño ya está hecho, que por primera vez los hijos vivirán peor que sus padres. No quiero caer en el pesimismo ni la histeria, puede que sea cierto que viviremos peor teniendo en cuenta que las condiciones laborales no hacen más que empeorar, que el medio ambiente ya está dañado o que somos tecnodependientes, pero soy por naturaleza optimista y la resignación será mi última opción.

Nuestra sociedad actual, a mi modo de ver, continúa siendo tan caótica como lo era hace 100 años, lo único que ocurre es que hoy creemos que nuestros dirigentes políticos están más preparados que en aquel entonces (perdonadme, últimamente no estoy en mi mejor momento de credulidad política). Nuestro orden, basado en el exceso de normas, control y seguridad, es como una ilusión, existe si tú crees que es así. Pensemos fríamente si realmente hay una seguridad, tanto presente como futura. Por poner un ejemplo, puedes ir por la calle y que un coche te atropelle, sin embargo nos sentimos más seguros que hace cincuenta años porque sabemos que hay algo o alguien detrás y que responderá ante su irresponsabilidad. De modo que en realidad no vivimos en un mundo más seguro sino que hemos depositado nuestra confianza en una circunstancia ajena, el hecho de que la existencia de un seguro nos solucione el problema.

Y ese es, para mí, es el gran mal de nuestro siglo, el habernos evadido de la responsabilidad de solucionar los problemas confiándoselos a otra gente. Aquí estoy tirando piedras a mi propio tejado -que para eso el día de mañana seré abogada- pero así lo pienso. Evitamos por todos los medios el resolver nuestros  problemas, ya sea recurriendo a la justicia en el plano jurídico o bien a los políticos en el plano político. Y aunque suene a cuasianarquismo, he de decir que esto ha ido creando una especie de conciencia de ineptitud social. Casi diría que la conciencia de clase ha sido extirpada y en su lugar queda esta conciencia de ineptitud social, "nosotros mismos no somos capaces de resolver nada, mejor dejárselo a profesionales y expertos". Claro que, de acuerdo con esto, la eficacia del sistema depende de la eficacia del profesional y algunos distan mucho de estar a la altura -mención por méritos propios a nuestro alcalde en Granada-.

No sólo no nos sentimos capaces como sociedad de lograr un cambio, sino que incluso no sentimos que nuestros problemas sean realmente nuestros sino que más bien son problemas políticos. Sinceramente le encuentro muy poca lógica a decir que el paro o el terrorismo son problemas del Gobierno de Zapatero, son problemas nuestros -de todos nosotros- pero parece que refiriéndonos a ellos como tal nos quitamos el muerto de encima. Suponer que Zapatero tiene que solucionarlos porque le hemos elegido para ello es como decir que los ciudadanos somos unos ineptos y no podemos hacer frente a nuestros problemas. Habrá quién piense que esto es así, que desde que el mundo es mundo siempre ha habido alguien que por encima de nosotros nos gobierne porque el pueblo no tiene la suficiente inteligencia como para poder hacerlo por sí mismo, pero ¿hasta que punto esa ineptitud es cierta? ¿y si sólo es una ilusión más, que existe porque nosotros lo creemos así?

Sí, muchos pensarán que sin gobierno no somos nada, pero yo quiero pensar que en realidad una sociedad funciona si la hacemos funcionar. Si hoy en día el trabajador está viendo recortados sus derechos no es por otra cosa que por inactividad, ¿quién sino nosotros va a solucionar esto? Quizás el mayor problema no sea tanto lo que se ve como lo que queda oculto, quién ha maquinado esa debilidad es quién hoy se aprovecha de ella: el político deshonroso y el patrón explotador.


Que mejor para terminar que las palabras de Marcelino Camacho, gran luchador y mejor persona,
"ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar".




25/10/10

De Francia siempre vinieron nuevos aires...



Resignarse, permanecer callado, asustado e inquieto por el futuro, sin levantar la mirada ni tan siquiera la voz es hoy una práctica mundana. Escondidas quedan las ganas de luchar por nuestro mundo y nuestros intereses, y criminalizadas están las voces que señalan al sistema como injusto.

Vivir bajo el miedo no es libertad, vivir pensando que alguien ya arreglará los problemas no es conformismo, roza la cobardía.

En las peores situaciones se esperaba un resurgir, tímidas voces conspirando...aquí ni tan siquiera eso. Hemos perdido la conciencia de clase, no sabemos de donde venimos ni porqué luchamos.

Porque hoy es el pueblo quien teme al gobierno, cuando debería ser al revés. Tomemos nota de lo que es un verdadero pueblo, el que se une frente a la adversidad, el que se niega a ser manipulado por el sistema, el que grita, el que no permite que le callen...

Eso es el pueblo y no un conjunto de ciudadanos a las órdenes de su pastor...


La pregunta sigue siendo la misma: ¿estamos dispuestos a permanecer sentados mientras atacan nuestros derechos?

11/10/10

El olvido


El sábado pude ver en TVE una película sobre el fascismo y la guerra civil que me impactó bastante. Se trata de "La Buena Nueva", no sé si algunos de vosotros la vería o ya había tendido la opotunidad de verla antes. Para mi gusto la película es muy buena, no es una película que se centre exclusivamente en lo sangriento ni tampoco es demasiado sentimentalista. Narra el conflicto vital por el que pasa un cura cuando observa que su Iglesia apoya y respalda una guerra y la matanza de personas simplemente por tener unas ideas diferentes.


Creo que esta película muestra un punto muy importante de nuestra historia como fue el papel que tuvo la Iglesia Católica en la guerra civil, que la convirtió poco menos que una cruzada con el objetivo de recuperar el poder que había ido perdiendo durante la república y con ello hizo de ella un episodio aún más sangriento. Mató en el nombre de Dios y blandiendo la excusa de que anteriormente los republicanos y anarquistas habían saqueado sus conventos, violado a sus monjas y asesinado a sus curas. Si nos ceñimos a la historia es cierto que ello sucedió, pero con dos notables matices:
-El número de eclesiásticos asesinados nunca fue tan alto como el número de personas que ellos asesinaron.
-Quienes mataron a estos eclesiásticos fueron, por decirlo de alguna manera, una centena de exaltados; en cambio el bando falangista asesinó con el permiso y la orden de las autoridades.
Sorprende que ahora la Iglesia trate de enterrar ese punto oscuro en su historia, así como lo intenta hacer con la Inquisición o los casos de pederastia, eludiendo el tema o bien esgrimiendo que "todos somos pecadores" (palabras del obispo Camino sobre la pederastia, pero qué bien podrían servir para esto).


De hecho tengo un leve recuerdo respecto a este tema. Cuando acudía al instituto yo tenía clase de religión (era opcional) y un día la profesora propuso escribir en un papel el tema sobre el que queríamos que ella hablara, yo le entregué un papel que más o menos decía: "La inquisición y la participación de la Iglesia en otras matanzas". Menos mal que era un ejercicio anónimo, porque la profesora no puso muy buena cara cuando lo leyó en voz alta y con un "Bueno, siempre ha habido manzanas podridas dentro del cesto" descartó hablar del tema. Hoy en día continúa ocurriendo lo mismo.


Continuando con la película, también resalta que en muchas ocasiones los asesinatos y acusaciones no tenían mayor fundamento que la venganza personal o la ira, especialmente en los lugares pequeños. Pero el punto que especialmente me impactó de la película fue el anonimato de los asesinados, tema tan candente hoy en día. El cómo eran fusilados y arrojados a una fosa común, sin posibilidad de que nadie conociera nunca el paradero de su cuerpo; una forma cruel de enterrar no sólo un cuerpo, sino una vida, una lucha y un ideal. El tema casi central de la película, basada en hechos reales (además la directora es familiar del cura), es de hecho la labor que realiza el cura anotando donde se encuentran las diversas fosas y quién yace en ellas, porque como él mismo dice "Ya los han matado una vez, no dejaremos que los maten una segunda con el olvido". En un determinado momento incluso menciona que treinta años después de esos sucesos los familiares podrán conocer la verdad.


Resulta muy triste, y creo que la directora incluyó esa mención expresamente por ello, que hoy, cuando ese plazo de tiempo se ha cumplido, los familiares continúen esperando la verdad. Que tantos años después aún no conozcan el paradero de sus antepasados, que su vida y su lucha parezcan quedar relegadas al olvido. Y sorprendente e indignante a la par resulta que por una vez que alguien en este país busca justicia (obvia mención a Garzón), se encuentra con que los fantasmas del 36 siguen vivos, a la caza de todo aquel que trate de alcanzar la verdad. A mi parecer no sólo es una cuestión de justicia, sino de dignidad. Esas personas, fusiladas sin compasión por no alabar un régimen inhumano, merecen respeto por la lucha que ejercieron, y no quedar olvidadas porque forman parte del pasado. Lo queramos o no, el facismo forma parte del presente de España, así como conforma su pasado. Enterrar el pasado, literalmente, no va a servir para enterrar la historia ni las atrocidades que se cometieron, y sólo conociendo los errores del pasado podemos avanzar hacia el futuro. Ya estamos notando los efectos que está teniendo el enterrar el pasado, por poner un ejemplo el crecimiento del fascismo entre los más jóvenes (recordemos que el fascismo es ignorancia).


A los que dicen que se deje de remover el pasado, yo les contesto que no es pasado sino presente. Muchos no dejaremos que esto caiga en el olvido, porque quienes lucharon por defender la democracia y la libertad merecen su pequeño papel en la historia. El recuerdo es el peor castigo para aquellos que sembraron la muerte y la represión. Nuestras voces han de ser la caja de resonancia de la lucha de aquellos que aún yacen olvidados. Esta película es ante todo un homenaje a ellos, un intento de que su historia no caiga en el olvido.


Termino como termina esta película, con una pincelada de esperanza; pueden matar a la persona pero jamás matarán la idea. Como dice la canción de abajo, menos mal que con los rifles no se matan las palabras.




Perdonad que últimamente no os visite mucho, estoy un poco atareada. Espero en breve tener un poco más de tiempo.

30/9/10

Huidos y escondidos



Detrás de palabras hirientes y malogradas estás tú, odio irracional, expresión primera del hombre.
Detrás de los espejos se esconde a buen recaudo la belleza, esperando mostrarse ante su víctima.
Detrás de la pared se esconde el mundo real, furtivo, salvaje y enamorado de la anarquía.
Detrás del velo se esconde la dignidad de una mujer, la belleza de sus rasgos lapidada.
Detrás de palabras francas y exhumadas está la pasión, la huida del cautiverio, que cansada de esconderse ha dado la cara al mundo.


Éste, plagado de secretos, estafas y huidas, no se siente capaz de soportar el peso de la sinceridad ni la belleza de la verdad.


El mundo da la espalda a ello y alquien llora en un rincón. Llora sus penas y su frustación, su desilusión.


¡Acaba de huir la esperanza! -grita alguien.
No es posible -dice otro-porque la guardo yo.


29/9/10

HUELGA GENERAL


Finalmenté logré despejar mis dudas, agradezco vuestros comentarios en la anterior entrada (que responderé cuando tenga un minuto) puesto que me ayudaron a aclararme y a ver la situación desde distintos puntos de vista.
Sí, quizá los sindicatos no estén en su mejor momento, pero esta huelga es del trabajador y este es un momento para lograr mediante la unidad un objetivo común: la defensa de nuestros derechos.

26/9/10

29-S ¿Circo mediático?


A pocos días para la huelga aún no tengo absolutamente claro que hacer ese día. Se me presenta un extraño conflicto de ideas, por un lado creo imprescindible formar parte de ella puesto que hemos de defender nuestros derechos ante quienes los están recortando y maltratando; pero por otro lado no quiero dar mi apoyo a los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) ni bailar al son que han marcado.

A modo de exposición de motivos, desde mi punto de vista esta huelga debía de haber tenido lugar mucho tiempo atrás, no sólo antes de que la reforma laboral fuera algo definitivo y cerrado sino cuando comenzaron a emplearse una serie de políticas que perjudicaban al trabajador. Ahora, una vez que la reforma es algo palpable y de difícil retroceso, las posibilidades de que algo cambie han mermado bastante, dado la tardía reacción.

Por otro lado, no puedo evitar mostrar no sólo mis discrepancia con algunos sindicatos sino también mi desconfianza hacia ellos. ¿Realmente se mueven actualmente en beneficio de los trabajadores o están mirando más bien por su interés? Siendo sincera, creo que todo lo que CCOO y UGT han montado en torno a esta jornada de huelga ha sido una especie de paripé para dar la imagen de actividad, una especie de circo mediático para dar la impresión de estar haciendo algo por el trabajador.

Creo que hay mucha gente que se encuentra en la misma situación que yo, no sabe si ir o no porque considera que la gestión de determinados sindicatos no ha sido la correcta. Personalmente no me agrada la idea de acudir el 29 para bailar al son que ellos han ido marcando en el último mes, para que al día siguiente puedan decir que hubo no se cuantos miles de personas que les apoyaron. Pero está claro que no dejaré la lucha a un lado ni permitiré que con mi ausencia se de un paso atrás, acudiré a la huelga en defensa del trabajador, y no como apoyo a CCOO y UGT.

El 29-S es una fecha para el trabajador, no para algunos sindicatos.

17/9/10

Legados indeseables


Bien es sabido por todos que nuestras ciudades siguen estando pobladas de estatuas y conmemoraciones dedicadas a personajes históricos que no destacaron precisamente por su labor social, intelectual ni cultural y que sin embargo tienen ese hueco honorífico en nuestras calles.


Paseando por las calles de Granada capital se puede uno encontrar varios monumentos que conmemoran la figura del dictador Primo de Rivera, uno de ellos es una estatua ubicada en una pequeña plaza cerca de la Fuente de las Batallas y otro es un grabado en el lateral de la Catedral de Granada, abajo podéis ver con detalle ambos.

(detalle de la estatua)

(grabado en la Catedral)

Es algo incomprensible que después de casi treinta años del final de la dictadura y tras una Ley de Memoria Histórica que recoge que dichos símbolos han de ser retirados de la vía pública, éstos permanezcan en el mismo lugar en que fueron plantados hace años.


A pesar de que IU y PSOE, así como grupos de intelectuales y ciudadanos, llevan años intentando que esa estatua sea retirada de la plaza, el PP se niega a ello. Entre sus argumentos en pro del monumento destacaría uno que me ha causado hasta gracia: "La Memoria Histórica ve manos facciosas y cosas muy raras, pero la verdad es que la gente que pasa por allí no ve nada de eso. Además la escultura lleva 30 años allí y nadie ha hecho nunca nada por quitarla" Prácticamente están tachando de paranoicos y exagerados a quienes no quieren que esa estatua esté ahí.


La verdad es que yo no puedo evitar lanzar una mirada repulsiva cada vez que la veo, que ya puede ser una obra de arte o lo que ellos quiera que sea, pero que si de tan elevado gusto artístico les parece que la lleven a un museo. No creo que sea agradable para ningún extranjero el visitar nuestra cuidad y percatarse de que yace ahí semejante monumento. Es como ir de visita a Alemania y encontrar una estatua de Hitler, a mi me chocaría muchísimo y me haría pensar que ese país continúa defendiendo a un dictador y genocida. De hecho ni en Italia ni en Alemania hay estatuas de Mussolini ni de Hitler.


Manteniendo este tipo de símbolos en nuestra calles esa es la visión que estamos dando, de tolerancia con la opresión y la dictadura, de ser una democracia bananera. Hecho que no hace más que acentuarse cuando abres una revista del corazón o enciendes la tele y observas que los descendientes del caudillo no sólo continúan viviendo en España sino que son personajes reputados y queridos por muchos ciudadanos. Es evidente que en nuestra transición hubo huecos, huecos que el tiempo ha ido ensanchando y que se han convertido en verdaderas incongruencias.


Una estatua de Franco o Primo de Rivera no es arte ni historia, es el culto a unas ideas fascistas que se llevaron por delante la vida de miles de personas y que oprimieron a otras tantas. ¿Porqué hemos de tolerar el culto público a semejantes individuos?


10/9/10

Salvando las distancias

(Puesta de sol en Torrenueva, en la costa granadina)



Dice la canción que cuando un amigo se va algo se muere en el alma, pues así me siento yo. Dorian, este post es un pequeño homenaje a tu persona en un intento de que el tiempo pase rápido hasta tu vuelta. Afortunadamente las nuevas tecnologías harán más llevadera la distancia, y seguro que antes de que Indie y yo nos hundamos en la melancolía y el recuerdo tú harás acto de presencia por estas conflictivas tierras.

Te dejo con un poema de Luis García Montero, granadino al igual que nosotras, para que no olvides las calles que tantas veces pisaste y obviamente con esa canción que tanto hemos bailado/gritado/cantado/saltado.


SONATA TRISTE PARA LA LUNA DE GRANADA

Esta ciudad me mira con tus ojos,
parpadea,
porque ahora después de tanto tiempo
veo otra vez el piano que sale de la casa
y me llega de forma diferente,
huyendo del salón,
abordando las calles
de esta ciudad antigua y tan hermosa
que sigue solitaria como tú la dejaste,
cargando con sus plazas,
entre el cauce perdido del anhelo
y el abrigo del mar.


Si estuvieras aquí
nada hubiese cambiado sino el tiempo,
el cadáver extrañado de sus ríos
que siguen sumergidos
como tú los dejaste.


Ahora
siento otra vez mi cuerpo poblarse de veletas
y lo veo extendido
sobre generaciones de ventanas antiguas
mientras la noche avanza solitaria y perfecta.


Somos de una ciudad
cargada de paciencia,
que no conoce el sueño de los invernaderos,
ni ha vivido la extraña presencia del amor.


Como pequeñas venas
los comercios esperan para abrirse mañana
y el deseo no existe
más allá de la luna de los escaparates.


Hemos soñado ya todos los sueños,
hemos vivido aquí
donde la historia olvida sus raíles vacíos,
donde la paz es negra y se recoge
entre plazas cerradas,
sobre tabernas viejas,
bajo el borde morado del misterio.


Alguna vez soñamos
con un mundo distinto:
era cuando el imperio perdido del azúcar
y llegaban viajeros
al calor de la industria.
Las calles se llenaron de motores rugientes
y la frivolidad
como una enredadera brillante por los ojos
nos ofreció de pronto
templada carne, lámparas de araña.


Parece que os recuerdo
abrazados al mundo entre trajes de hilo,
entre la piel hermosa de una época
que nos dejó sus árboles,
el corazón grabado
sobre las pitilleras, y su dedicatoria
en las fotografías.


Ahora
cuando el destino ya no es una excusa
sino la soledad,
y los cielos están bajo el tejado
como tú los dejaste,
todo recuerda un sueño sucio
de madrugada.


Aquí
no tuvimos batallas sino espera.
La guerra fue un camión que nos buscaba,
detenido en la puerta,
partiendo con sus ojos encendidos
de espía
y al abrigo del mar.
Más tarde
entre canciones tristes de marineros rubios
todo quedó dormido.
De balcón a balcón
oímos la posguerra por la radio,
y lejos,
bajo las cruces frías de las plazas,
ancianas sombras negras paseaban
sosteniendo en las manos
nuestra supervivencia.


Esta ciudad es íntima, hermosamente obscena,
y tus manos son pálidas
latiendo sobre ella
y tu piel amarilla, quemada en el tabaco,
que me recuerda ahora
la luz artificial del alumbrado.


Vuelvo hacia ti. Mi corazón de búho
lo reciben sus piernas.
Como testigos mudos de la historia
acaricio las cúpulas perdidas,
palacios en ruina,
fuentes viejas
que recogen la luna
donde van a esconderse los últimos abrazos.


Verdes en el cansancio
de todas las esquinas
esta ciudad me mira con tus ojos de musgo,
me sorprende tranquila
de amor y me provoca.


Amanece
moradamente un día
que las calles comparten con la lluvia.
La soledad respira más allá
de las grúas
y mi cuerpo se extiende
por una luz en celo que adivina
los labios de la sierra,
la ropa por las torres de Granada.


La madrugada deja
rastros de oscuridad entre las manos.
Oigo
una voz que clarea. Lentamente
los tejados sonríen cada vez más extensos


y así,
como una ola,
entre la nube abierta de todos los suburbios,
esta ciudad se rompe sobre las alamedas,
bajo los picos últimos
donde la nieve aguarda
que suba el mar, que nazca la marea.

("El jardín extranjero", 1983)