26/9/10

29-S ¿Circo mediático?


A pocos días para la huelga aún no tengo absolutamente claro que hacer ese día. Se me presenta un extraño conflicto de ideas, por un lado creo imprescindible formar parte de ella puesto que hemos de defender nuestros derechos ante quienes los están recortando y maltratando; pero por otro lado no quiero dar mi apoyo a los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) ni bailar al son que han marcado.

A modo de exposición de motivos, desde mi punto de vista esta huelga debía de haber tenido lugar mucho tiempo atrás, no sólo antes de que la reforma laboral fuera algo definitivo y cerrado sino cuando comenzaron a emplearse una serie de políticas que perjudicaban al trabajador. Ahora, una vez que la reforma es algo palpable y de difícil retroceso, las posibilidades de que algo cambie han mermado bastante, dado la tardía reacción.

Por otro lado, no puedo evitar mostrar no sólo mis discrepancia con algunos sindicatos sino también mi desconfianza hacia ellos. ¿Realmente se mueven actualmente en beneficio de los trabajadores o están mirando más bien por su interés? Siendo sincera, creo que todo lo que CCOO y UGT han montado en torno a esta jornada de huelga ha sido una especie de paripé para dar la imagen de actividad, una especie de circo mediático para dar la impresión de estar haciendo algo por el trabajador.

Creo que hay mucha gente que se encuentra en la misma situación que yo, no sabe si ir o no porque considera que la gestión de determinados sindicatos no ha sido la correcta. Personalmente no me agrada la idea de acudir el 29 para bailar al son que ellos han ido marcando en el último mes, para que al día siguiente puedan decir que hubo no se cuantos miles de personas que les apoyaron. Pero está claro que no dejaré la lucha a un lado ni permitiré que con mi ausencia se de un paso atrás, acudiré a la huelga en defensa del trabajador, y no como apoyo a CCOO y UGT.

El 29-S es una fecha para el trabajador, no para algunos sindicatos.

17/9/10

Legados indeseables


Bien es sabido por todos que nuestras ciudades siguen estando pobladas de estatuas y conmemoraciones dedicadas a personajes históricos que no destacaron precisamente por su labor social, intelectual ni cultural y que sin embargo tienen ese hueco honorífico en nuestras calles.


Paseando por las calles de Granada capital se puede uno encontrar varios monumentos que conmemoran la figura del dictador Primo de Rivera, uno de ellos es una estatua ubicada en una pequeña plaza cerca de la Fuente de las Batallas y otro es un grabado en el lateral de la Catedral de Granada, abajo podéis ver con detalle ambos.

(detalle de la estatua)

(grabado en la Catedral)

Es algo incomprensible que después de casi treinta años del final de la dictadura y tras una Ley de Memoria Histórica que recoge que dichos símbolos han de ser retirados de la vía pública, éstos permanezcan en el mismo lugar en que fueron plantados hace años.


A pesar de que IU y PSOE, así como grupos de intelectuales y ciudadanos, llevan años intentando que esa estatua sea retirada de la plaza, el PP se niega a ello. Entre sus argumentos en pro del monumento destacaría uno que me ha causado hasta gracia: "La Memoria Histórica ve manos facciosas y cosas muy raras, pero la verdad es que la gente que pasa por allí no ve nada de eso. Además la escultura lleva 30 años allí y nadie ha hecho nunca nada por quitarla" Prácticamente están tachando de paranoicos y exagerados a quienes no quieren que esa estatua esté ahí.


La verdad es que yo no puedo evitar lanzar una mirada repulsiva cada vez que la veo, que ya puede ser una obra de arte o lo que ellos quiera que sea, pero que si de tan elevado gusto artístico les parece que la lleven a un museo. No creo que sea agradable para ningún extranjero el visitar nuestra cuidad y percatarse de que yace ahí semejante monumento. Es como ir de visita a Alemania y encontrar una estatua de Hitler, a mi me chocaría muchísimo y me haría pensar que ese país continúa defendiendo a un dictador y genocida. De hecho ni en Italia ni en Alemania hay estatuas de Mussolini ni de Hitler.


Manteniendo este tipo de símbolos en nuestra calles esa es la visión que estamos dando, de tolerancia con la opresión y la dictadura, de ser una democracia bananera. Hecho que no hace más que acentuarse cuando abres una revista del corazón o enciendes la tele y observas que los descendientes del caudillo no sólo continúan viviendo en España sino que son personajes reputados y queridos por muchos ciudadanos. Es evidente que en nuestra transición hubo huecos, huecos que el tiempo ha ido ensanchando y que se han convertido en verdaderas incongruencias.


Una estatua de Franco o Primo de Rivera no es arte ni historia, es el culto a unas ideas fascistas que se llevaron por delante la vida de miles de personas y que oprimieron a otras tantas. ¿Porqué hemos de tolerar el culto público a semejantes individuos?


10/9/10

Salvando las distancias

(Puesta de sol en Torrenueva, en la costa granadina)



Dice la canción que cuando un amigo se va algo se muere en el alma, pues así me siento yo. Dorian, este post es un pequeño homenaje a tu persona en un intento de que el tiempo pase rápido hasta tu vuelta. Afortunadamente las nuevas tecnologías harán más llevadera la distancia, y seguro que antes de que Indie y yo nos hundamos en la melancolía y el recuerdo tú harás acto de presencia por estas conflictivas tierras.

Te dejo con un poema de Luis García Montero, granadino al igual que nosotras, para que no olvides las calles que tantas veces pisaste y obviamente con esa canción que tanto hemos bailado/gritado/cantado/saltado.


SONATA TRISTE PARA LA LUNA DE GRANADA

Esta ciudad me mira con tus ojos,
parpadea,
porque ahora después de tanto tiempo
veo otra vez el piano que sale de la casa
y me llega de forma diferente,
huyendo del salón,
abordando las calles
de esta ciudad antigua y tan hermosa
que sigue solitaria como tú la dejaste,
cargando con sus plazas,
entre el cauce perdido del anhelo
y el abrigo del mar.


Si estuvieras aquí
nada hubiese cambiado sino el tiempo,
el cadáver extrañado de sus ríos
que siguen sumergidos
como tú los dejaste.


Ahora
siento otra vez mi cuerpo poblarse de veletas
y lo veo extendido
sobre generaciones de ventanas antiguas
mientras la noche avanza solitaria y perfecta.


Somos de una ciudad
cargada de paciencia,
que no conoce el sueño de los invernaderos,
ni ha vivido la extraña presencia del amor.


Como pequeñas venas
los comercios esperan para abrirse mañana
y el deseo no existe
más allá de la luna de los escaparates.


Hemos soñado ya todos los sueños,
hemos vivido aquí
donde la historia olvida sus raíles vacíos,
donde la paz es negra y se recoge
entre plazas cerradas,
sobre tabernas viejas,
bajo el borde morado del misterio.


Alguna vez soñamos
con un mundo distinto:
era cuando el imperio perdido del azúcar
y llegaban viajeros
al calor de la industria.
Las calles se llenaron de motores rugientes
y la frivolidad
como una enredadera brillante por los ojos
nos ofreció de pronto
templada carne, lámparas de araña.


Parece que os recuerdo
abrazados al mundo entre trajes de hilo,
entre la piel hermosa de una época
que nos dejó sus árboles,
el corazón grabado
sobre las pitilleras, y su dedicatoria
en las fotografías.


Ahora
cuando el destino ya no es una excusa
sino la soledad,
y los cielos están bajo el tejado
como tú los dejaste,
todo recuerda un sueño sucio
de madrugada.


Aquí
no tuvimos batallas sino espera.
La guerra fue un camión que nos buscaba,
detenido en la puerta,
partiendo con sus ojos encendidos
de espía
y al abrigo del mar.
Más tarde
entre canciones tristes de marineros rubios
todo quedó dormido.
De balcón a balcón
oímos la posguerra por la radio,
y lejos,
bajo las cruces frías de las plazas,
ancianas sombras negras paseaban
sosteniendo en las manos
nuestra supervivencia.


Esta ciudad es íntima, hermosamente obscena,
y tus manos son pálidas
latiendo sobre ella
y tu piel amarilla, quemada en el tabaco,
que me recuerda ahora
la luz artificial del alumbrado.


Vuelvo hacia ti. Mi corazón de búho
lo reciben sus piernas.
Como testigos mudos de la historia
acaricio las cúpulas perdidas,
palacios en ruina,
fuentes viejas
que recogen la luna
donde van a esconderse los últimos abrazos.


Verdes en el cansancio
de todas las esquinas
esta ciudad me mira con tus ojos de musgo,
me sorprende tranquila
de amor y me provoca.


Amanece
moradamente un día
que las calles comparten con la lluvia.
La soledad respira más allá
de las grúas
y mi cuerpo se extiende
por una luz en celo que adivina
los labios de la sierra,
la ropa por las torres de Granada.


La madrugada deja
rastros de oscuridad entre las manos.
Oigo
una voz que clarea. Lentamente
los tejados sonríen cada vez más extensos


y así,
como una ola,
entre la nube abierta de todos los suburbios,
esta ciudad se rompe sobre las alamedas,
bajo los picos últimos
donde la nieve aguarda
que suba el mar, que nazca la marea.

("El jardín extranjero", 1983)

7/9/10

Inocencia interrumpida


Si en mi última entrada hablaba de como nos hemos acostumbrado a que los políticos cometan delitos, hoy hablo de otra cuestión aún más preocupante, el como los niños se han acostumbrados a ciertas actitudes. Cuando se habla con niño pequeño siempre se alude a su inocencia y su pensamiento puro, su mente a esa edad no está aún moldeada por la sociedad, ello conlleva que no poseen prejuicios y que muchas cosas que nosotros consideramos normales ellos no las entienden, quizá porque relamente no sean tan naturales como nosotros las vemos.


Pongo un ejemplo clásico, cuando los niños comienzan a interesarse por lo que les rodea suelen preguntar a sus padres por qué trabajan y estos suelen contestar que lo hacen para ganar dinero y poder vivir. Sin embargo ellos no entienden que sea necesario pasar tantas horas haciendo algo que no gusta sólo para ganar dinero, cuando para nosotros es algo absolutamente normal.


Los niños tienen un modo de ver la vida y la realidad que les rodea, así como de vivirla, que carece de maldad e interés material; encanto que se rompe a medida que se ven forzados a modificar su conducta "políticamente incorrecta" para adaptarla a los reglas sociales. En cierto modo, la forma en que los niños observan y aman la vida es más correcta y natural que el modo en que lo hacemos nosotros, ya que adornamos nuestra existencia con una serie de reglas injustas que usualmente sólo nos benefician a nosotros, y la basamos en el interés y bienestar personal.


Sin embargo, en muchos casos los niños pasan a ser adultos o a pensar como ellos rápidamente, el tránsito a la madurez es inmediato. Me refiero a dos tipos de casos, aquellos en que se ven obligados a trabajar y a asumir obligaciones que no les corresponden, y aquellos otros en que sus mentes están dominados por ideas que distan mucho de contener esa pureza infantil.





En el primer de los casos estamos hablando de la conocida explotación infantil, situación que se da especialmente en los países en desarrollo donde las familias no tienen dinero para subsistir y los niños se ven forzados a trabajan en lugar de estar jugando o estudiando. Es una de las situaciones que más tristeza e impotencia me producen; niños que no tienen la oportunidad de disfrutar su infancia, sometidos a un régimen de trabajo durísimo y cuyas ilusiones, esperanzas y sueños se ven quebrados por la miseria.


Pero hoy me quiero referir en especial a ese segundo caso, niños que portan ideas algo inusuales dada su edad e inocencia. Hablo de la habitualidad con la que muchos niños de en torno a diez años hablan de la guerra y la violencia, como si fuera algo perfectamente natural y racional. Puede que nosotros los adultos consideremos normal que un país "democrático" invada otro para instaurar en él la paz (aunque he de decir que yo no lo considero normal y sé que muchos de vosotros tampoco, pero a nivel general por desgracia es considerado así), pero que un niño vea esto normal me inquieta. Apuntaría como causa principal de este fenómeno los videojuegos de guerra y violencia, que los habituan a ella y tienen además un efecto perjudicial en el niño, ya que puede llegar a incentivar su agresividad. Pero tampoco podemos olvidar que los niños imitan el comportamiento de los padres y si observan que sus progenitores no se alteran al tener noticia de guerras y sucesos violentos ellos aprenderán a verlo como algo que ocurre todos los días, una concepción cotidiana de la violencia que lleva a que sea considerada casi como inevitable y natural. Es ahí donde creo que radica la peligrosidad de tal concepción: nadie hace nada para evitar las guerras porque son algo cotidiano, algo que ha de ocurrir y que no se puede evitar. La guerra se convierte en poco menos que en lo que hemos convertido el hambre en los países en desarrollo, un fenómeno habitual y cais natural que no puede corregirse porque "es así". Aceptamos que millones de personas semejantes a nosotros han de morir víctimas del hambre, la enfermedad o la guerra porque es lo que les ha tocado, porque han tenido la mala suerte de nacer al otro lado de la frontera, ¿es esto realmente lógico?. Muchos dirán que no, pero que es lo normal. Oír a un niño decir esto mismo tiene un mayor impacto porque el día de mañana su opinión probablemente no cambiará, y si imaginamos que el futuro depende de los niños de hoy en día la situación se torna negra.

Pero el verdadero centro de la cuestión, lo que realmente despierta mis temores, es el racismo en niños de tan corta edad; es un fenómeno que se está extendiendo enormemente y que no es natural en niños. El otro día comentaba una compañera que un día preguntó a varios niños si ellos se sentarían al lado de un niño negro, ¿qué creéis que ocurrió?, pues que muchos respondieron que no. Resulta difícil de creer que a una edad tan temprana puedan mostrar ese tipo de aptitudes que son usuales en muchas personas adultas. Y del mismo modo considero que la razón de que tengan ese tipo de prejuicios es de los padres, los mismos que envían a sus hijos a colegios privados porque el número de alumnos extranjeros en los públicos es alarmantente alto. Esos padres, que ante todo creen mirar por el bien de sus hijos y lo que están haciendo es marcarlos con el hierro candente del racismo, deberían replantearse muchas cosas.

Porque cuando hablamos de infancias rotas, niños que no sienten ni actúan como tal, yo incluiría a estos que son víctimas de las ideas perjudiciales de su entorno, tanto familiar como social; sin olvidar que la televisión, esa gran caja boba, tiene también una gran responsabilidad en este asunto.

1/9/10

Los delitos de los poderosos




Después del periodo estival, caracterizado en el mejor de los casos por el descanso al sol y la relajación de cuerpo y mente, nos vemos obligados a retomar las rutinas y obligaciones que dejamos aparcadas. Y es que a la bueno uno se acostumbra pronto, pero también a lo malo, al menos en lo que a algunos sectores se refiere.

Me desagrada y disgusta observar que hemos terminado habituándonos a una serie de conductas llevadas a cabo por nuestros dirigentes políticos, hasta el punto de llegar a considerarlas habituales e incluso normales. Me refiero en primer lugar a esos delitos que suelen poblar la prensa, tales como tráfico de influencias, prevalicación o cohecho. Puedo señalar diversas figuras, "El bigotes" o Ricardo Costa, pero hoy me refiero en especial a Camps. Cual fue mi sorpresa hace un par de días (el sábado pasado) al abrir el periódico y leer que este señor, imputado en la trama de corrupción Gürtel por aceptar supuestamente unos costosos trajes, va a ser de nuevo candidato a la presidencia de la Comunidad Valenciana por el PP. Me parece algo incoherente que un partido político continúe aceptando entre sus filas a alguien que puede haber cometido un delito; aunque hay que matizar que el Tribunal acordó el sobreseimiento el asunto, éste no está plenamente cerrado y puede que la investigación se reabra.

Un pilar básico del sistema político es la confianza en nuestros representantes, ¿cómo confiar en alguien que no se sabe si ha delinquido o no? Si se hubiera probado de forma efectiva que Camps no aceptó ese soborno no me plantearía esta cuestión, pero el problema es que no lo sabemos. Que un partido político permita que alguien de dudosa honradez continué entre sus filas denota que o bien el partido tampoco anda sobrado de la misma o bien que confía en que es inocente; personalmente yo no pondría la mano en el fuego por Camps. Pero peor aún se plantea el asunto si lo miramos desde el lado de los votantes del partido, que permiten a su vez que una persona de dudosa reputación les represente. En este caso ocurre lo mismo, unos creerán que no lo hizo y a otros, sorprendéntemente, les importará bien poco.

Pero si hay algo a lo que verdaderamente nos hemos acostumbrado, y que me irrita más que este pequeño asunto de Camps, es a no tachar de delincuentes a aquellos que cometen este tipo de delitos económicos y políticos. Cuando se habla de delincuente siempre se menciona a quién realiza delitos de hurto o robo, vandalismo, asesinato, etc. Y muchas veces se incluyen connotaciones racistas o discriminatorias en esta definición, dirigidas sobre todo al colectivo rumano, gitano o musulmán y a los drogodependientes. Incluso gente que se considera no racista tiene la firme creencia de que los rumanos vienen a nuestro país a delinquir, y este pensamiento es alarmántemente habitual en todos los sectores sociales. Para mí no existe esa diferencia entre los delitos de los pobres y los de los poderosos, y no veo normal que éstos últimos sean juzgados de forma más benevolente por la sociedad. Camps, por continuar con el ejemplo, si hubiera delinquido sería igual de delincuente que yo si robara un CD en el Corte Inglés; de hecho sería igual de delincuente que un rumano que robara en un supermercado.

Y es aquí, en ese plano de igualdad en el que no parecen estar a nivel social estos tipos de delitos, donde se aprecia la importancia de ciertos matices. Los delitos de los poderosos tienen una connotación añadida de la que suelen carecer otros delitos, y es que "el poderoso" nunca se dejará sobornar por necesidad sino por avaricia, interés o mero gusto. Produce una cierta irritación el observar cómo este tipo de gente que tiene un sueldo aceptable desee aún más y tenga la poca honradez de llegar a cometer un delito para colmar su avaricia y ansias de poder, y más horror aún que no sean calificados de delincuentes aún cuando estén probados sus delitos. Volviendo a Camps, y para cerrar el círculo, no lo califico de delincuente porque obviamente aún no hay una sentencia firme sobre el asunto, pero si se llega a probar será al menos para mí un delincuente y no un político corrupto, término suavizador que suele emplearse.

Dejando a un lado el problema del empleo del término delincuente, lo cierto es que sigue siendo muy triste el que alguien se meta en política llevado por intereses económicos o de poder, en lugar de hacerlo llevado por un ferviente deseo de mejorar lo presente y ser la mano, que no la voz, del pueblo que ha confiado en él.



17/8/10

Juguemos a ser modernos




-Me tengo que subir ya –anuncia un joven muchacho en la concurrida reunión.
-¿Porqué? Todavía es pronto –le dice otra al ver que su intención es, efectivamente, la de marcharse.
-Tengo que hacerme la comida, unos filetillos y algo de patatas –explica el muchacho.
-Que te la hagan tus hermanas –indica otro rápidamente.
-¡Hombre, para eso están ellas! –responde el muchacho sin pizca de sarcasmo- Pero es que estoy solo.
-Las mujeres son quienes han de cocinar –exclama otro entre risas.
Se escuchan risas generales en el grupo ante esas ocurrencias y el muchacho se marcha a su casa para cocinar algo. Largos minutos más tarde nuevamente baja junto al resto de muchachos.
-Ya está solucionado –exclama tomando asiento de nuevo- He puesto todo en orden.
Imagino que ya habrían llegado a casa sus hermanas y las había dejado a ellas cocinando.

 
Esta por desgracia no es una conversación ficticia, siquiera pertenece a otra época; he podido escucharla hoy en la sombrilla contigua. Tampoco es una conversación mantenida entre personas que pertenezcan a generaciones anteriores, que irremediablemente absorvieron ideas y pensamientos que poco tienen de gratificantes hoy en día. No, es una conversación mantenida entre personas más jovenes que yo, que rondan los 17 años.
No he podido evitar escuchar sus palabras, ya que estaban a pocos pasos de mi, y tampoco he podido refrenar una mueca de espanto. No tanto por ellos, los jóvenes muchachos que emitían tan extravagantes declaraciones; sino por ellas, las chicas que les reían la gracia.
Me resulta vergonzoso en un hombre escuchar semejante opinión sobre el papel que ha de tener una mujer, de hecho en todas las ocasiones en que algun conocido ha dirigido en mi presencia expresiones de ese tipo no he podido evitar reprobar sus palabras. Pero que una mujer joven se ría de semejante atropello a la dignidad del resto de su género me parece indignante. Ninguna de las dos muchachas que había en la reunión dijo nada sobre aquello. Detrás de esa fachada de jóvenes modernos se esconde una mentalidad retrógrada, alimentada (imagino) por una familia con las mismas ideas conservadoras.
Por fortuna sólo es una conversación aislada, muchos jóvenes no tienen esa opinión sobre la mujer; pero sin duda da mucho que pensar. Tener 17 años y portar una mentalidad de 80 asusta un poco... 



Espero que estéis disfrutando las vacaciones, a mi ya me queda poco para volver.

31/7/10

Posdatas


Entre el sol y la arena se cuelan algunos pequeños pensamientos, reivindicaciones, opiniones y preguntas sin respuesta.






En ocasiones me pregunto donde quedó el culto al sentimiento, en que lugar quedó olvidado o en qué momento decidimos anteponerlo. ¿Quién ha tenido el lujo de experimentar una escena shakesperiana y no sentinse enfrasacado en una pequeña parodia? ¿Quién recibe una flor como regalo y no como cumplido? ¿Quién da sin querer recibir? Antaño el amor pecaba de moralidad, hoy peca de superficialidad.







PROHIBAMOS PROHIBIR
El verdadero avance no nace de la imposición sino de la reflexión. No se puede cambiar la realidad social sin que ello pase por un cambio de mentalidades. Disfrutar con el sufrimiento de un animal puede que sea malo y llevar un Yihab puede que sea un símbolo de sumisión; pero ni yo no soy juez de nadie ni quienes creamos esto podemos imponerlo al resto. Mejor luchar por el cambio desde otro lado, no mediante la prohibición.






 
Cospedal con una palestina, un niño pijo con la camiseta del Che Guevara o un oyente de Britney Spears con la de los Ramones...¿qué sorpresas nos continuará deparando la moda? En el caso de esta señora no lo calificaría tanto de moda sino de uno de los muchos intentos de su partido por ser algo que no son: sensatos, humanitarios, interesados por el pueblo y por las causas sociales. Hago una pequeña reivindicación en nombre de una amiga:
THE RAMONES NO ES UNA MARCA DE CAMISETAS



 




Continúo preguntándome donde quedó la buena música, es más, en que rincón se esconden los músicos con talento. Salvo contadas excepciones, hoy la música no es una arte sino más bien un espectáculo; un bien mercantilizado. Proliferan, especialmente en verano, las canciones con melodías pegadizas y simples y letras repetitivas. No hay pasión en el sonido de una guitarra, ni poesía en una letra...es el arte vacío de todo valor y contenido.






15/7/10

Se apagó la llama



Y mira que en principio iba a comenzar hablando de un tema relajado, pero al final no he podido frenar mi impulso de hablar sobre la situación política. En estos meses que he estado estudiando la sincera verdad es que he atendido poco a lo que pasaba en el mundo, bastante presión y agobio me dominaban como para ver en los telediarios más batallas campales ZP-Rajoy. Pero claro, al volver de nuevo a la realidad la politíca me ha salpicado de lleno.

Por problemática política hasta el Mundial la ha tenido. Por un lado indignados ciudadanos quejándose en los mensajes de Veo7 e Intereconomía sobre la denominación de "La Roja", para ellos es todo un insulto que la selección haya sido bautizada con este nombre; quizá hubieran preferido algo como "La Azul". Olvidan el pequeño detalle de que importa poco el nombre y de que este desde luego si hace alusión a algo es al color de la camiseta y no a ideas políticas de ningún tipo. Por otro lado los tertulianos en las mismas cadenas rajando sobre el tema Zapatero-Selección, porque según ellos este quería anotarse el tanto del triunfo en el Mundial (??) A esto ya no le encuentro explicación posible, imagino que semejantes debates los harían cuando aún estaban de resaca por las celebraciones.

Curioso que estas cadenas sean las únicas preocupadas por semejantes asuntos (por no decir que en el resto esto siquiera se ha escuchado), bien porque son las únicas que tratan los temas que les interesan a los ciudadanos (esto es sacado de su eslogan), pero más bien porque siendo una cadena "monotema" (anti-ZP y anti-rojos) con cualquier pequeñez tendrán que rellenar su programación. Pensado fríamente estas cadenas tienen un gran mérito, no es fácil emitir 24 horas de programación hablando siempre de lo mismo y encima tener una buena audiencia. Aunque no le quitemos importancia a su mayor hazaña, lograr que miles de personas se sientan insultadas cuando las sintonizan; como es el caso del colectivo homosexual, con el que suelen cebarse. De hecho hace poco multaron a Intereconomía debido a un anuncio que emitieron sobre el Día del Orgullo Gay.

Con la culminación del Mundial, y pasadas las celebraciones, parece que somos un poco más conscientes de lo que ocurre alrededor y las aguas políticas han vuelto a agitarse. El tema del aborto se ha suavizado un poco, el del Estatuto Catalán esté en pleno apogeo y el duelo ZP-Rajoy ayer llegó a esferas aún más altas en el Debate de la Nación. La verdad que no tengo interés en comentar todos estos temas, e imagino que todos ya estaréis saturados de información sobre ellos.

Pero a nivel general puedo decir que estoy decepcionada con la política porque sigo viendo el interés de los políticos pero no el nuestro. Porque decimos preocuparnos por la política, pero si nos importara realmente nos implicaríamos en ella para intentar cambiarla. Porque no hay libertad de expresión sino libertad de insulto. Porque en lugar de permitir, prohibimos cada vez más conductas.

En mi casa son muy aficionados a ver "Cuéntame" y me llamó mucho la atención de esta serie el hecho de que había gente que temía el cambio, pero también existía mucha otra que luchaba por él. En determinados momentos de nuestra historia el pueblo fue consciente no sólo de su poder sino de su legitimación; fue consciente del papel que representaba y luchó por poder ejercer sus derechos. Hoy en día parece que temamos el cambio, ya sea a peor o a mejor; o quizá es que consideramos que no queda nada por hacer. Tampoco somos conscientes de nuestros derechos, sabemos que los poseemos y los utilizamos pero no los valoramos. ¿De qué sirve tener un derecho si su valor para nosotros es nulo?

Puede que realmente hayamos sufrido una involución social y política, que no estemos preparados para la democracia. Es obvio que actualmente algo está fallando, el cuerpo político no es coherente; y creo que el fallo somos nosotros y no nuestros representantes. Nosotros que no éramos conscientes de lo que teníamos, ni nos hemos esforzado por mantenerlo y que ahora lloramos cuando comienza a perderse. El espíritu democrático lo hemos dejado marchitar con nuestro conformismo y nuestra actitud despreocupada. Hemos apagado esa llama de cambio que un día se encendió.


Me marcho en poco tiempo de vacaciones, así que este espacio estará un poco menos activo. Procuraré visitarlo todo lo que pueda.
¡Que paséis unas buenas vacaciones!

7/7/10

Granada y sus problemas


(Ayuntamiento de Granada)

Después de un tiempo alejada del blog vuelvo a él una vez superada la dura fase de exámenes. En estos meses, en mi ciudad, han ocurrido diversos hechos de los que tengo que quejarme sí o sí. Si tuviera que resumir toda la problemática en tres puntos sería muy sencillo:

1 El alcalde.
2 La policía
3 La gente

La ya consabida ordenanza granadina está suponiendo un problema para muchos compañeros, que han sido multados por el simple hecho de comer un bocadillo en la calle, cosa castigada con 300 euros de multa. Probablemente si se tratara de muchachos vestidos de Lacoste el hecho de comer un bocadillo en una plaza o en la Feria del Corpus no habría supuesto el menor problema; pero por desgracia Granada es una ciudad donde lo que prima es la apariencia (al menos ese parece ser el criterio policial para multar).

Bajo excusas como "mantener la apariencia y el decoro de la ciudad" se está acosando a determinados colectivos como los inmigrantes ;diversas ONG's han denunciado situaciones de este tipo. Cierto que Granada, como cualquier otra ciudad, tiene problemas y eso se refleja en las calles. Hay mendicidad y venta ilegal , pero en lugar de solucionar los problemas se está optando por ocultarlos. Se prohíben las actividades que incomodan y "afean" la ciudad, cubriéndolo todo y dando una apariencia que no es la real. Todo ello tiene dos finalidades: no espantar al turismo y la recavación de votos para el alcade por su supesta buena gestión.

Hace poco contemplé una escena que me indignó bastante. Caminando por una plaza en la que había varios puestos de venta ambulante ilegal, una pareja de policías se situaron detrás de mi amiga y yo. Cuando los vendedores (todos inmigrantes) observaban acercarse a la policía recogían apresuradamente y se marchaban corriendo. Pues bien, nosotras pudimos escuchar las conversaciones de ambos policías mientras comtemplaban la escena. Desde: "Vamos, vamos; recoge que no te da tiempo" a un "Ay amigo, como te estabas fumando un cigarro no te va a dar tiempo a recoger". Todo esto acompañado de otras expresiones que denotaban el regodeo de ambos policías por el pánico que experimentaban los vendedores y su prepotencia. No corrían para alcanzarlos, les bastaba sentir el miedo que tenían; realmente penoso. Cuando la escena terminó, uno de los vendedores en su rápida huída había dejado tirado un CD. El policía lo recogió del suelo y lo rompió por la mitad al grito de: "Te has dejado la prueba del delito". Evidentemente no creo que todos los policías se comporten del mismo modo, pero a mi ciudad van a para bastantes.

Con motivo de todos los sucesos que han ocurrido se decidió realizar una concentración contra la violencia policial a la que yo asistí, aquí dejo la noticia. En ella había un grupo bastante numeroso de senegales, ya que un compañero había sido acosado por la policía e incluso le habían amenazado con una pistola en la cabeza. Si leéis los comentarios de la noticia, observaréis que hay gente que opina que los inmigrantes fueron colocados allí expresamente por los "perro-flautas" para dar la impresión de que en nuestra ciudad existía racismo por parte del alcalde (con respecto a la Ordenanza, que afecta a los colectivos más vulnerables) y la policía. Visto lo visto, puedo asegurar que ellos estaban allí porque son los primeros afectados por estos problemas dada su vulnerabilidad y que nadie los "colocó". Acudieron a reclamar respeto, a gritar que son tratados como perros y a manifestar que son parte de esta ciudad, por mucho que a algunos no les guste. Comentarios como esos, acusando de haber manipulado la concentración, también indignan. Igual que indigna y preocupa que el resto (la mayor parte) de los granadinos no hagan nada o niegen el problema que existe. Que te multen por comer un bocadillo en la calle o por te acosen por ser inmigrante son problemas reales, que ponen de manifiesto que la policía tiene determinados "blancos".

Porque la policía está para mantener la seguridad ciudadana y no para quebrarla, que es lo que está ocurriendo.

VIOLENCIA DE GÉNERO IV

PUBLICIDAD

La publicidad orienta a la mujer como ama de casa, doctora, madre, maestra, etc. Se manifiesta en momentos en los que somos escasamente críticos y por ello se introduce en nuestra mentalidad. AXE es tradicionalmente una de las marcas que más anuncios sexistas ha realizado. En los últimos tiempos han aumentado las denuncias sobre anuncios sexistas.

En estos anuncios se atribuye a la mujer un papel en la esfera privada. Una de las discriminaciones más directas es la esclaitud de la imagen, la mujer ha de adaptarse a un canon. Estos mensajes transmiten que el puesto de la mujer en la sociedad depende de su físico, su eficacia como madre y como ama de casa. Se intentan perpetuar estos estereotipos de mujer. Para anunciar un producto no se trata la imagen de la mujer con los mismos cánones que la del hombre. Hay diferencia entre los papeles asignados a ambos, que dependen sólo de la sociedad.

Los hombres se presentan como poseedores de bienes; las mujeres se presentan unidas al sexo, la maternidad o la casa. Si una mujer aparece en una labor tradicionalmente masculina aparece portando actitudes o ropas masculinas. La legislación ha intentado frenar ese estereotipo.

En la publicidad no existe igualdad de género. La publicidad son aquellas pausas en las que la mente del espectador está relajada y por ellos recoge información de todo y no opone crítica. Se absobe todo sin ningún filtro.

Aunque actualmente las diferencias han disminuido, siguen persistiendo. En algunos anuncios hay hombres que limpian o cocinan, pero aparecen vestidos como chefs, como profesionales; en cambio la mujer aparece desempeñando un rol normal. En un anuncio de champú la mujer aparece en una oficina, pero refleja su preocupación por la belleza. Se trata de mostrar que el hombre se ha adaptado al cambio; pero la publicidad sólo ha cambiado la forma de mostrar esa discriminación.

La televisión ha hecho de la población masculina su centro de atención, se dirige la publicidad hacia ellos. En los últimos años los programas de TV han dado a las mujeres un papel relevante, pero suelen interpretar personajes con atractivo sexual. Tradicionalmente las mujeres han sido mostradas en anuncios de lavavajillas y los hombres en la publicidad de bebidas, coches...Dentro de estos roles la imagen que destaca es la de la mujer bella, la sociedad enseña a las mujeres a medir los logros en la belleza física. Son cánones inalcanzables para la mayoría de las mujeres, de ahí se derivan problemas de autoestima. Se convierte la búsqueda de la belleza en algo que los lleva a la disciplina y a complacer a los hombres.

La belleza es un complejo sistema que enseña a la mujer a colocarse en determinada actitud. Si nos colocamos en ese rol tendremos más éxito, ej: mujer con maquillaje u hombre con coche. Este mito documenta los perjuicios que llevan a problemas en la salud de las mujeres. Las industrias de cosméticos se lucran de esa sensación de insatisfacción con sus cuerpos.

La publicidad ilícita es aquella que atenta contra la dignidad de la persona; y la publicidad de hoy en día está siendo ilegal en muchos casos. Se está intentando que no sean usadas fotos de mujeres excesivamente delgadas en la publicidad o que se exhibann mensajes de advertencia sobre el peligro de la extrema delgadez. Se produce una explotación del cuerpo femenino en la publicidad, transmite el mensaje de sexo como premio por la comprar de un producto (ejemplo clásico el de los coches). Encontramos en la publicidad dos arquetipos clásicos de mujer: la ama de casa y la seductora y consumista.
-Bebidas, alcohol, desodorante: utilizan el éxito sexual para atraer al consumidor.
-Detergentes: se da por hecho que la emisora y recpetora es la mujer.
-Publicidad donde priorizan los rasgos físicos a los intelectuales.

La publicidad impone un canon de belleza difícil de seguir, y puede resultar discriminatorio para el resto. Amoldarse al canon para triunfar social y sexualmente, apareciendo anuncios con una falsa necesidad de perder peso, ej: anuncios de cereales dietéticos que son anunciados por una mujer delgada. La publicidad sigue mostrando modelos de mujer que la rebajan.

El hombre también es tratado en muchas ocasiones como objeto sexual en la publicidad, pero hay más escandalización para la mujer por el sustrato del sistema patriarcal. Se ha intentado lograr una igualdad mal encaminada, tendente a denigrar a ambos sexos en lugar de acabar con ello.

Dejo aquí algunos ejemplos de dicha publicidad:


Aparece prácticamente representada una violación. Un hombre la sujeta mientras otros miran.