9/11/10

Oprimidos


Hoy el uso del terror es el instrumento más certero para garantizar que nuestras actuaciones serán aquellas que se esperan, somos presos del temor y cada cual lo usa como puede:




-El miedo al laicismo usado para aborregar e increpar contra la libertad de no creencia, al que subyace el deseo sin par de extender poderes más allá del ámbito religioso y rememorar viejos -y para ellos- gloriosos tiempos.




-El miedo a los ataques militares como forma de opresión de todo un pueblo, para garantizar su sumisión a un Estado tiránico y callar su lucha.




-El miedo a la inmigración para garantizar un resultado electoral óptimo, llevado a cabo por individuos fascistas y xenófobos que juegan con la ignorancia y los prejuicios sociales, aprovechándose de las situaciones económicas de un país.





-El miedo a ataques biológicos o nucleares por parte de grupos terroristas con el objetivo de incrementar el control sobre la población y tener una excusa para cometer atrocidades en Estados ajenos sobre un trasfondo económico y lucrativo.

 


-El miedo a la diversidad religiosa, étnica, racial o política que puede poner en peligro la integridad del país y llevar a una catástrofe de dimensiones similares al Big Bang, todo ello con el objetivo de preparar el terreno político a los partidos que les subvencionan y necesitan de la desinformación de los ciudadanos.





-El miedo a la desintegración de la nación debido al Gobierno y todas las medidas que han tomado, toman o tomarán porque son potencialmente autodestructivas y arbitrarias y sólo con el PP en el poder podremos salvarnos; con un objetivo se sobra conocido: la llegada al poder, y cuanto más rápido mejor.



Las consecuencias del miedo ejercido son simples y visibles: desinformación social, islamofobia, excesivo control de la población, autoritarismos, tensiones políticas y sociales, obstrucción de la democracia, limitación de las libertades...

Ya lo decían por ahí: Si no tuvieras miedo: ¿qué harías?




4 comentarios:

Felipe dijo...

Debemos quitarnos las telarañas del miedo y plantar cara ya que ello nos hará más dignos.

La dignidad no se tiene sino que se gana en cada uno de nuestros actos.

Las imágenes dan pavor,por ello me quedo escuchando a los Guns N' Roses

El rey lagarto dijo...

Vivimos en la política del miedo, siempre lo pensé, has hecho un resumen bastante fiel y detallado de ese miedo. Lo malo es que es un miedo del cual mucha gente no se da ni cuenta que tiene...

Lia dijo...

Wenas!!

FELIPE: muy cierto, la dignidad se gana. Permanecer bajo el miedo no es una forma de existencia.

EL REY LAGARTO: los temores siempre despiertan en nosotros un instinto extraño y difíclmente superable, el miedo real puede hacer mucho daño.

Gracias a los dos por vuestros comentarios!!
Saludos!!

An L. dijo...

Famosa imagen aquella...
¿Qué haríamos? Más, mucho más.

Al fin y al cabo son manipulaciones.

¿Te ha contao P. lo de la misa?
Welcome to the jungle...

This fire is burnin' and It's out of control...